Estadística para Psicología y Educación

Estadística para Psicología y Educación

(Parte 1 de 6)

Estadística para Psicología y Educación

Eduardo Bologna

La presente es la versión aumentada y corregida del texto Estadística en psicología. Ed. Brujas, Córdoba, 2010 ISBN 978-987-591-205-2

Título: Estadística para psicología y educación Autor: Eduardo Bologna Colaboradores Faas, Ana Eugenia González de Menne, María Cristina Medrano, Leonardo Morales, María Marta Reyna, Cecilia Romero, Waldino Urrutia, Andrés

© 2011 Editorial Brujas 1° Edición. Impreso en Argentina ISBN:978-987-591-249-6 Queda hecho el depósito que marca la ley 1.723.

Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño de tapa, puede ser

reproducida, almacenada o transmitida por ningún medio, ya sea electrónico, químico, mecánico, óptico, de grabación o por fotocopia sin autorización previa.

w.editorialbrujas.com.ar publicaciones@editorialbrujas.com.ar Tel/fax: (0351) 4606044 / 4691616- Pasaje España 1485 Córdoba - Argentina.

Estadística para psicología y educación. - 1a ed. - Córdoba: Brujas, 2011.
454 p. ; 24x16 cm.
ISBN 978-987-591-249-6
1. Estadística. I. Título.

Bologna, Eduardo CDD 310

0<A?=6B559H<

“Un hombre de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo. A la vuelta contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.

—El mundo es eso —reveló—, un montón de gente, un mar de fueguitos.

Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.” Eduardo Galeano, El libro de los abrazos

Agradecimientos

Desde el impulso a la idea de actualizar la bibliografía de Estadística en Psicología hasta la lectura detallada de los originales, la presencia del Profesor Livio Grasso ha sido determinante para la realización de este trabajo. Su interés por mejorar la forma de dictado y sus intentos para que los alumnos vean la utilidad de la estadística, así como que confíen en sus capacidades, fue un estímulo permanente en la redacción y corrección de este material. Ana María Alderete y Edgardo Pérez tuvieron la amabilidad de leer parte del material en sus primeras etapas, agradecemos la oportunidad de sus apreciaciones y sugerencias tempranas. Con Horacio Faas, y luego de compartir el tratamiento de los temas de probabilidad e inferencia, surgieron valiosas reflexiones sobre las modalidades del razonamiento inductivo y los límites de la formalización. Algunos compañeros de la cátedra de Psicoestadística están mencionados por sus colaboraciones en los capítulos indicados. Pero hubo quienes hicieron aportes de importancia en las actividades prácticas de aplicación y en la lectura y corrección de originales. En esta tarea corresponde destacar alProfesorOsvaldo Bertone y a los ayudantesMarcelo Vaiman y Virginia Fornero. Agradecemos a Carmen Díaz Batanero cuyos comentarios e interrogantes ayudaron a mejorar la forma de presentar algunos conceptos y a cuestionar la presentación de algunos temas, en especial lo relacionado a probabilidad condicional. Al equipo InfoStat® de la Facultad de Ciencias Agropecuarias, por el desarrollo del software y su puesta a disposición de los alumnos. Marcelo Casarín hizo la valiosa contribución de trabajar sobre los textos originales, mejorando su legibilidad. Finalmente una mención a Eduardo Cosacov, con quien nos hemos encontrado compartiendo el interés porque nuestra facultad genere bibliografía propia, adecuada a sus alumnos y que valorice las producciones locales.

Independientemente de los aportes mencionados, los errores que se encuentren en los textos son, por cierto, de exclusiva responsabilidad del autor.

0<A?=6B559H<

Introducción

Este manual busca ser una referencia introductoria para los procedimientos estadísticos básicos que más se usan en Psicología, Educación y otras Ciencias Sociales. El tratamiento de los temas no supone que se haya estudiado Estadística con anterioridad, por lo que puede considerarse accesible a cualquier estudiante universitario. El texto no busca desarrollar habilidades de cálculo, sino comprensión del razonamiento que sostiene a cada procedimiento. No se trata de aprender a hacer operaciones aritméticas, porque eso se hace con un programa diseñado a ese efecto, que automatiza las cuentas. Nuestro trabajo será el de entender para qué sirve un procedimiento, cuándo corresponde usarlo y cómo se lee el resultado, ya que ese es el uso que se hará de la estadística en el desempeño profesional o en investigación. Para quienes se inicien en los temas de estadística, al final de cada capítulo hemos provisto de actividades prácticas de repaso. Estas actividades sirven como control de lectura sobre los contenidos mínimos que deberían manejarse al cabo de cada capítulo. Las aplicaciones informáticas se han realizado usando InfoStat®, (Di Rienzo, 2008) un paquete de análisis de datos desarrollado en la UNC y que ha sido adoptado por la Facultad de Psicología. Además de la sencillez de su operación, el programa puede obtenerse en versión estudiantil sin costo en w.infostat.com.ar. El manual de este programa (Balzarini, 2008) es un adecuado complemento para operaciones de mayor grado de complejidad que las presentadas aquí. Por tratarse de una disciplina que tiene sus raíces en el terreno de la Matemática, no siempre la estadística resulta amena para el estudiante de Ciencias Sociales. Es por ello que conviene dedicar unas líneas a quienes puedan encarar esta materia con una disposición temerosa o despreciativa hacia lo relacionado con números. Existen muchas razones para valorar el estudio de la estadística como materia especifica de Psicología, en Educación y en otras Ciencias Sociales. En el curso de nivelación de Psicología, por ejemplo, vemos una referencia, muy pequeña, en el esquema de “El gran árbol de la Psicología”. Allí, la estadística es una regadera con la leyenda antiparasitario, no parece un rol central, sin dudas. Sin embargo, el autor de esta representación metafórica habrá querido indicar que la Estadística permite reducir el efecto de ideas parásitas, ideas que no se desprenden de lo que se observa, ni se derivan de ello, sino que constituyen prejuicios, creencias previas, que contaminan lo que se observa. Toda ciencia debe superar estas creencias, esta ilusión de conocer, pero especialmente importante es eliminar los prejuicios en el campo de las Ciencias Sociales, porque es allí donde más abundan. Expresiones como “Esta persona es así porque de chico no lo tenían en cuenta”, “No está dotado para la matemática”, “Los sueños anuncian lo que va a pasar”; “Las mujeres tienen más sensibilidad que los hombres”, son en general, falsas, provienen de creencias, de tradiciones, de voces populares transmitidas de una generación a la siguiente. La Estadística aporta a la investigación, al descubrimiento de relaciones entre hechos y a fundamentar esos descubrimientos. Lo hace con una mirada aguda y acotada, pero necesaria para “limpiar” las observaciones de la ilusión de conocer, en particular en un terreno en el que lo que observamos nos atañe de manera muy próxima, y podemos confundir “lo que sucede” con lo que creemos, opinamos o suponemos sobre ello. Indiquemos algunas razones más inmediatas que justifican la presencia de Estadística en las carreras de Psicología y Educación. En primer lugar, hay varias materias en la carrera que requieren que se conozca estadística básica: Metodología de la Investigación, Técnicas Psicométricas, Psicología Sanitaria; y hay muchos campos en los que la Estadística puede jugar un papel de importancia, como el de la Criminología, la Psicología Laboral o la Psicología Política. Este manual contempla las necesidades de contenidos de otras materias por lo que los conceptos que aquí se presentan volverán a verse aplicados a distintos contenidos. Por esta razón el énfasis está puesto en el aprendizaje de procedimientos y en la comprensión de razonamientos y no en la memorización de fórmulas. En segundo lugar, quienes se dediquen al ejercicio profesional aplicarán técnicas de intervención en sus distintos campos de especialización, y estas técnicas están basadas en la teoría y en el estado del conocimiento en un momento dado. Así como luego de un tiempo de haber usado una droga puede descubrirse que no produce los efectos deseados, también vale esto para cualquier intervención profesional: terapéutica, educativa, social. Hasta hace algunas décadas se creía que golpear a los niños mejoraba su aprendizaje, cuando eso se consideró cruel, se buscaron formas de castigo menos dolorosas. Pero la investigación demostró que castigar una conducta inadecuada es, a menudo menos eficaz que premiar una adecuada, lo que condujo a grandes cambios en las recomendaciones sobre cómo educar a los niños y cómo facilitar los aprendizajes, de cualquier naturaleza.

0<A?=6B559H<

Cuando repetimos que el conocimiento científico es revisable, queremos decir justamente eso: que en cualquier momento puede hallarse nueva evidencia que contradiga las convicciones que teníamos antes. Por cierto, no se trata de cualquier evidencia: si observamos, en un caso que una persona se enfermó luego de tomar un medicamento, no por eso estamos autorizados a solicitar que se saque de la venta al público ese medicamento. Por el contrario, la evidencia a la que nos referimos es la que se obtiene con procedimientos cuidadosos de observación, registro, comparación, medición y análisis; en pocas palabras, con investigación. Lo que sabemos y lo que aprendamos para desempeñarnos como profesionales es el conocimiento de que se dispone en este momento, y que está en continua reelaboración a través de la investigación. Una vez que quienes hoy están estudiando en la universidad terminen sus carreras y trabajen como profesionales, asistirán a cambios en el modo de intervenir, los psicólogos encontrarán nuevas terapias, los educadores nuevas estrategias didácticas. Eso no se aprenderá en la Facultad, se aprenderá luego, manteniéndose actualizado, leyendo revistas científicas, asistiendo a congresos; en fin enterándose de cómo cambia el conocimiento y se revisan los saberes a partir de los resultados de la investigación. Y la investigación usa la estadística muy a menudo. Si no se puede leer un artículo científico porque no se entiende lo que dicen las cifras, solo se podrá tener una idea general del resultado, más grave aún; puede que decidamos que solo vamos a leer la información que no contenga cifras, con lo cual accederemos a una pequeña parte de lo que sucede. O bien quedaremos aferrados a procedimientos que aprendimos una vez y que nunca revisamos. Nuestra limitación puede ser muy peligrosa: si no entendemos cómo se obtuvo un resultado, no podremos cuestionarlos, no podremos dudar de ellos, no podremos discutir procedimientos que nos son ajenos. Por último, y aunque no parezca obvio, la Estadística nos sirve en la vida diaria. El ejercicio de nuestros derechos ciudadanos necesita que podamos darnos cuenta de lo que nos dicen las mediciones de audiencia, las consultoras políticas, los laboratorios de medicamentos, los indicadores nutricionales de lo que comemos, las estadísticas oficiales (tasa de desempleo, pobreza), entre otras fuentes de información. ¿A quiénes consultaron para decidir que un programa de televisión se levanta y otro se sostiene? ¿Cómo se hacen las encuestas que indican quién va a ganar las elecciones? ¿Qué implica que una técnica anticonceptiva sea eficaz en el 9% de los casos? Somos nosotros los que vemos la programación que se ofrece, somos nosotros los afectados por los resultados de una elección de autoridades, somos nosotros los que consumimos. Mucha de esa información usa estadísticas y hay parte del vocabulario que ignoramos pero que, por habernos habituado a escuchar, creemos conocer, ya que las palabras nos suenan familiares: el promedio, un porcentaje, que una diferencia sea significativa. Cada una de esas expresiones tiene un significado preciso: si no lo conocemos somos fácil presa para el engaño. Quizás que no lo conozcamos —y que muchos prefieran no conocerlo— no sea por azar, de hecho, es una manera de disponer de consumidores que no cuestionan, que no molestan con preguntas. Así, puede entenderse que la materia no se limite a enseñar un conjunto de técnicas, sino que más bien busque ofrecer herramientas que ayuden a mirar lo que nos rodea desde una posición más informada y de allí también más crítica.

Eduardo Bologna Febrero de 2011

Presentación: ¿Estadística en Psicología y Educación?

Eduardo Bologna María Marta Morales

La Estadística nos ayudará a entender comportamientos, procesos y fenómenos individuales y sociales, y lo hará desde una perspectiva que puede parecer un tanto ajena a quienes se inician en el estudio de carreras de Ciencias Sociales. Cuando se aplica a fenómenos sociales, la Estadística cumple la función de tomar distancia de aquello que se observa. La Estadística no analiza individuos aisladamente, sino conjuntos de ellos, conjuntos a los que define de acuerdo a ciertas características que elige deliberadamente. Grupos de personas de determinada edad, clase social, nivel de educación, nivel de inteligencia, hábitos, etc. y es entre esos grupos que hace comparaciones y busca similitudes y diferencias. Usa estas clasificaciones y las comparaciones entre los grupos a fin de identificar factores que expliquen las diferencias entre individuos.

¿Cómo puede aportar la Estadística a la Psicología, si ésta es ciencia de lo particular, si cada persona es única? ¿Qué de la especificidad de cada experiencia individual de aprendizaje? Para entender esto se debe, en primer lugar, recordar que cada hecho social o individual que se considera y que demanda explicación, está determinado por un conjunto de factores muy amplio, se trata de lo que llamamos multicausalidad. Es decir, no hay hechos psicológicos, educativos, ni sociales que puedan explicarse a partir de una única “causa”. En segundo lugar, el conjunto de factores que explican un hecho, puede dividirse en aquellos que afectan al individuo de modo exclusivo y aquellos de carácter colectivo. Los individuales hacen de cada sujeto un caso único, los colectivos ubican al individuo en similitud con quienes comparte un grupo o diversos grupos. Veamos esto en ejemplos: La ansiedad de una persona particular frente a una situación, se explica por muchos factores, algunos de ellos son individuales y otros son generales. Una entrevista laboral o un examen oral son situaciones que generan más ansiedad que una conversación entre amigos y esto es así para casi cualquier persona. Pero para algunos esa ansiedad es leve y soportable y a otros les

/6B4?6= -=:=8<4 D 14?G4 14?A4 1=?4:7@ dificulta un desempeño de buena calidad. El carácter ansiógeno de la situación puede analizarse de manera colectiva, preguntándonos si los varones tienden a mostrar más ansiedad que las mujeres ante esa situación o si las personas más exigentes consigo mismas sufren de mayor ansiedad. Es de este modo que explicamosparte de las diferencias en el nivel de ansiedad, por factores generales, otraparte será explicada por características del individuo, que lo hacen único. La dificultad de un niño para estudiar Matemática puede explicarse por el modo en que la materia se enseña, por la actitud de sus padres hacia la matemática, por sus propias creencias acerca de la dificultad intrínseca de la materia y por otros factores más íntimos relacionados con su historia personal. Algunas de estas explicaciones pueden analizarse de manera colectiva, buscando mejores métodos para enseñar Matemática, investigando de qué manera la actitud de los padres o las creencias de los estudiantes pueden incidir en su desempeño en la materia. El estudio de estos factores colectivos se ve auxiliado por la Estadística, que permite tratar con conjuntos de individuos y ver las regularidades que solo se aprecian cuando se los considera agrupados.

(Parte 1 de 6)

Comentários