Enfermeria familiar y social

Enfermeria familiar y social

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Policlínicos Integrales: Son las Instituciones médicas que desarrollan actividades de promoción, protección y recuperación de la salud sobre la población en un área geográfica determinada, mediante servicios que irradian hasta el ámbito familiar. Pueden desarrollar actividades de rehabilitación, docencia o investigación.

Policlínicos Asistenciales: Son las instituciones médicas que desarrollan actividades de promoción, protección y recuperación de la salud, preferentemente sobre usuarios ambulatorios que concurren al mismo. Se subdividen en polivalentes y especializados. Los primeros prestan atención en distintas especialidades básicas, y los segundos ofrecen consultas especializadas para una afección de naturaleza específica, como la tuberculosis por ejemplo, se les conoce con el nombre de dispensarios de la especialidad que desarrollan.

Policlínicos con camas o sin camas: Son los integrales o asistenciales que cuentan o no con servicios de hospitalización y siempre que el número de camas no sobrepase la cifra de 20, cuando las tienen.

Policlínicos urbanos: Son aquellos integrales o asistenciales con camas o sin camas que estén ubicados físicamente en poblaciones con más de 2000, habitantes (urbanos) o con menos de ese número de habitantes (rurales) independientemente del total de personas que como, universo de trabajo les corresponda.

Cuando tienen camas y éstas sobrepasan la cifra de 20, deben ser consideradas como hospitales.

Policlínicos regionales: Son los que a nivel de una región ofrecen consultas de especialidad no justificada a niveles inferiores. Constituyen en realidad las consultas externas de los hospitales regionales.

Policlínicos de Áreas de Salud: Son aquellos cuyos servicios quedan encaminados en especialidades básicas para la atención de comunidades residentes en áreas de salud.

Policlínicos de sector: Son instituciones integrales, con camas y recursos suficientes para prestar acciones de promoción, protección y recuperación de salud, a comunidades que residen dentro de los límites de un sector rural. Quedan jerarquizados por el policlínico integral del área de salud correspondiente.

Policlínicos de apoyo: Son instituciones integrales, sin camas, con recursos suficientes para prestar atención a comunidades de uno o más sectores con características urbanas o suburbanas, y que dependen técnica y administrativamente del policlínico integral del área de salud correspondiente.

Puestos Médicos Rurales: Son unidades con recursos mínimos bajo la dirección de un médico que abarcan un universo de población reducido, siempre inferior a un área de salud (uno o más sectores), y cuya ubicación está en el medio rural.

Puestos de salud: Son unidades que están a cargo de enfermeras, auxiliares de enfermería o personal de Cruz Roja, que prestan servicios de primeros auxilios a pequeñas comunidades rurales, y que dependen de una unidad de mayor jerarquía que orienta, supervisa y asesora sus actividades.

El policlínico pasó a ser considerado ya en esa época por su dinamismo funciones y ubicación, el elemento fundamental de vinculación entre la comunidad y la organización de salud pública.

Los primeros programas que se desarrollaron en estas unidades surgieron como respuesta a los problemas de salud que prevalecían en el país en aquellos momentos dirigiéndose los mismos al control del daño o la enfermedad; ejemplo de ellos son los programas de control de las enfermedades diarreicas y respiratorias.

El desarrollo de la atención médica condujo a un cambio en las confecciones que sustentaban los programas contra daños, es así que en 1969 se van introduciendo una serie de normas para la atención médica a las personas en especial la atención materno-infantil, que van a constituir el núcleo fundamental en torno al cual se formulan los Programas de Atención Integral a las personas por grupo de edad y por Sexo (Programas de Atención Integral al niño, la Mujer y el Adulto).

En la década del 70 se pone de manifiesto cambios, en el estado de salud de la población cubana: de un predominio de enfermedades transmisibles y una alta tasa de mortalidad infantil, se pasa a una nueva situación de morbi-mortalidad con un perfil epidemiológico donde predominan las enfermedades crónicas.

Este cambio de estado de salud y las opiniones de la población, obligan a la búsqueda de nuevos procedimientos en la atención médica, para darle respuesta a las necesidades de la población.

Surge así el «modelo de la Medicina en la Comunidad», el cual mantiene los principios que fundamentaban los Policlínicos Integrales, pero con nuevos procedimientos que permiten avances en el desarrollo de la atención ambulatoria.

Esta nueva forma organizativa fue ensayada a través de un modelo experimental en el Policlínico «Alamar» en el año 1974.

Después de analizada sus ventajas, comenzó la extensión rápida del mismo (1976), primero por los policlínicos de Ciudad Habana y después por todo el país.

Este modelo permitió también la creación de policlínicos docentes, los cuales además de cumplir las funciones inherentes a la atención médica a la población comparten la formación de especialidades en Medicina Interna, Gineco- Obstetricia y Pediatría, elevándose sustancialmente la calidad del trabajo.

Los planteamientos hechos por el Co. Fidel Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministro, de la necesidad de desarrollar una nueva especialidad denominada Medicina General Integral, que abarca conocimientos clínicos generales de Obstetricia, Ginecología, Pediatría, Medicina Interna y otras, materializó una nueva forma de atención médica en nuestro país: el médico de la Familia.

La introducción del Médico de la Familia señala una etapa cualitativamente superior en la atención ambulatoria. Esta nueva forma de atención médica, se comenzó a desarrollar de forma experimental en 1984, en el policlínico "Lawton" en la Ciudad de La Habana, con el médico de las 120 familias.

Se adecuaron los sectores de salud a la nueva división política administrativa por circunscripciones y la integración de los mismos se hizo por cuadras en lugar de manzanas. Esto facilitó la ubicación de los consultorios y la delimitación del territorio que cada médico tenía que atender para lo que se designó a cada uno de ellos la población residente en una o más cuadras con el criterio de que estos coincidiesen con los Comité de Defensa de la Revolución (CDR) y además pertenecieran a la misma circunscripción. De esta forma el médico y la enfermera pueden analizar el trabajo realizado y periódicamente consolidar los resultados obtenidos y discutir con la población con la participación de los líderes de esa comunidad, es decir, los representantes de las organizaciones de masa y el delegado del Poder Popular el diagnóstico de salud del sector, del cual se deriva una participación más activa de las masas en las tareas de Salud Pública.

El policlínico en esta nueva etapa sufre variaciones y se convierte en la base de apoyo y control del médico y enfermera de la familia, desaparecen los médicos sectoriales de Pediatría, Ginecobstetricia y Medicina Interna en estas instituciones al ser sustituida su función por los que desarrollará el médico de la familia, el cual se convierte en el médico del sector de nuevo tipo.

Este nuevo modelo de atención médica permitió introducir numerosas especialidades médicas en el policlínico y reforzar los medios de diagnósticos, terapéuticos y de rehabilitación que poseen, convirtiéndose estos en puntos de referencia de apoyo coordinación y control del trabajo del médico de la familia.

Antes de finalizar 1984 se extendió a todas las provincias del país estas formas organizativas, ya que en ese año fueron ubicados médicos no sólo en áreas urbanas vinculadas a los policlínicos sino también se cubrieron áreas rurales, fabricas, escuelas, cooperativas de producción agropecuarias y hogares de ancianos.

Situación actual

Los resultados actuales en materia de salud, están dados indiscutiblemente, por la voluntad política, que determinaron la reforma sanitaria profunda que se hizo al inicio de la Revolución Cubana, materializada en los planes y programas de salud, para los cuales se han involucrado no solo las organizaciones sanitarias sino las esferas y los sectores que directa o indirectamente están relacionadas con el fenómeno salud-enfermedad.

En esta planificación han estado bien precisados el pronóstico, las políticas, la finalidad, los objetivos, las normas, los procedimientos, los planes, los programas y los presupuestos.

Además hay que tener en cuenta lo que exige la población, lo que siente y lo que realmente requiere, cuando se ha establecido el balance entre las necesidades de salud existentes y los servicios disponibles, se ha puesto en evidencia la imposibilidad de estos para satisfacer completamente aquellas.

Sobre la base de este análisis previo se ha tomado en cada caso la decisión sobre la priorización de las necesidades que deben satisfacer. Estas normas de conducta científica y éticamente fundadas han permitido exhibir los logros actuales de salud.

En este contexto en que el Ministerio de Salud Pública estableció las prioridades según magnitud, trascendencia, vulnerabilidad y factibilidad, se orientaron cinco estrategias y cuatro programas.

Entre las estrategias de desarrollo se ubicó en primer lugar, el perfeccionamiento de la Atención Primaria de Salud (APS), y los programas priorizados son:

1.Atención Materno Infantil. 2.Control de Enfermedades Transmisibles. 3.Control de Enfermedades no transmisibles. 4.Atención al Adulto Mayor.

Que serán desarrollados en Capítulos posteriores.

El GBT es un equipo de trabajo multidisciplinario, y está integrado por:

1.Médico y Enfermera de la familia (EBS) entre 15 a 20. 2.Especialistas en: Medicina Interna, Pediatría, Ginecobstetricia, Medicina

General Integral y Licenciados en Sicología, en función de ínter consultas y/o profesores. 3.Supervisora de Enfermería. 4.Técnicos de Estadística, Higiene y Epidemiología y Trabajo Social.

La GBT cumple funciones asistenciales, docentes e investigativas y gerenciales, dirigidas a incrementar la calidad de la atención de salud y constitu- yen la célula fundamental del área de salud, en la que se integran la principales funciones del médico de la familia.

Para dar una mejor atención a las urgencias médicas, en el primer nivel se creo un subsistema de urgencias, desde la atención primaria (SUAP) formado por una red de consultorios, policlínicos y farmacias, que es rectorado por un policlínico principal de urgencia (PPU), con la garantía de recursos humanos especializados, comunicación, transporte sanitario y otros elementos que lo integran al subsistema hospitalario, que posibilitan la atención lo más próximo posible al paciente de manera precoz, eficaz, calificada, regionalizada y estratificada por prioridades, en dependencia del tipo de urgencias y se elaboran desde allí hacia los diferentes niveles de atención según necesidades.

El equipo básico de salud está conformado por el médico y la enfermera de la familia, que atiende una población geográficamente determinada y pueden estar ubicadas en la comunidad, centros laborales o educacionales. Sus funciones son dar respuesta a las necesidades de salud de la población, desarrollar actividades de atención médica en consultas, actividades de terreno e ínter consultas con otros especialistas; de docencia al participar en la formación del personal de pregrado y postgrado; de investigación y gerencial. Las actividades de terreno la realiza el equipo básico de salud fuera del consultorio, con vistas al hogar, al hospital u otras instituciones de salud.

A nivel del equipo básico de salud se desarrollan múltiples acciones, entre las que hay que destacar el análisis de la situación de salud, la dispensarización y el ingreso en el hogar, como básicas en el trabajo de la EBS.

En este primer nivel de atención, existen también los grupos básicos de trabajo (GBT).

La medicina familiar también llamada Medicina de la Familia, es la especialidad médica efectora de la APS, que posee un cuerpo de conocimientos propios con una unidad funcional conformada por la familia y el individuo, teniendo como base el método clínico epidemiológico y social e integra las ciencias biológicas, clínicas y de la conducta.

El conocimiento que recoge las reflexiones en la Conferencia Conjunta OMS-WONCA, celebrada en Canadá en 1994 refiere:

Los médicos de familia son considerados como personas que poseen una situación fundamental a la hora de proporcionar una atención sanitaria glo- bal, continuada, coordinada y personalizada. Su papel a la vez que los demás profesionales de atención primaria es considerado muy importante para llevar a cabo una utilización óptima de los recursos sanitarios.

El Dr. Carlos Dotres Martínez, enunció en el VI Seminario Internacional de

Atención Primaria en 1997 que: “el modelo de atención del médico y la enfermera de la familia garantiza que cada cubano cuente, a pocos metros de su vivienda, con un médico y enfermera, que constituye el primer contacto con el subsistema de salud a través del programa de promoción, protección, prevención, restauración y rehabilitación de salud”.

Las funciones del médico de la familia en la APS están dadas por las características con lo preventivo, de lo biológico con lo social, así como las condiciones del ámbito físico que están en interacción con el individuo y su colectividad, y que condicionan el proceso salud-enfermedad.

Para cumplir esta función el médico realiza acciones de promoción, prevención, restauración y rehabilitación de la salud.

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