Aves Vida y Conducta-2da edición Roberto Ares

Aves Vida y Conducta-2da edición Roberto Ares

(Parte 5 de 7)

La historia de los relojes internos cicardianos se remonta a K. von Frisch en 1911. Este zoólogo estudió los peces Poxinus phoxinus que se oscurecen con luz y se iluminan con la oscuridad. Descubrió que no respondían a la luz ambiental. Paso a paso (inhabilitando los sentidos y algunas partes del cuerpo) fue llegando al centro del cerebro, hasta la glándula pineal. Hoy sabemos que esta glándula produce la melatonina. El control tiene su centro en un grupo de células nerviosas llamadas núcleo supraquiasmático, que están justo detrás de los ojos. Con algunas variantes, el funcionamiento es el mismo en diferen- tes grupos de animales (insectos, aves o humanos). La luz externa colabora para ajustar el reloj interno, pero es autosuficiente.

condiciones de la migración

La altura de vuelo depende de las condiciones atmosféricas, la orografía del terreno, la hora del día y la especie. Las migratorias nocturnas vuelan a mayor altitud que las diurnas. Las aves planeadoras dependen de la formación de corrientes térmicas. Los días con cielo cubierto, lluvia, vientos muy fuertes o niebla espesa, suelen inhibir la migración. En los días nublados también vuelan y se encuentran rapaces que planean dentro o por encima de las nubes, siendo invisibles al observador de aves.

Mediante el uso del radar se ha podido verificar que el 50 % de las aves migran debajo de los 1.0 m, el 30 % en el rango 1.0-2.0 m, el 15 % en 2.0-3.0 m y el 5 % en 3.0-4.0 m. Pueden llegar a alturas sorprendentes. Por ejemplo, los ánsares (Anser sp.), a su paso por el Everest, llegan a más de 9.0 m de altura y un buitre africano chocó con la turbina de un avión a 12.0 m.

Muchas especies vuelan en pequeñas bandadas de forma desordenada. Las aves sociales generan grupos para desplazarse y las de mayor tamaño presentan una formación ordenada; colocándose cada ave al mismo nivel que las otras, detrás y un poco al costado forman una figura de “V”.

La velocidad de vuelo crucero depende de la especie y la dirección del viento. Se encuentra en el rango de 50-60 km/h. La velocidad no es constante. El recorrido diario está entre 50-200 km. Las aves que migran de noche recorren distancias mayores (400-500 km). Para sobrevolar el mar Caribe vuelan entre 2.0 y 4.0 km sin detenerse.

Se sabe que miembros de la familia Charadriidae

(Chorlitos) realizan trayectos de 3.0 km sin escala a una velocidad media de 90 km/h. Algunas especies de la familia Laridae (Gaviotín) viajan desde el Ártico hasta el Antártico, unos 13.0 km, dos veces al año durante 12 años (su promedio de vida). Se ha calculado que algunas especies pequeñas recorren 4.0 km en 6 días. Arenaria interpres (Vuelvepiedras) es capaz de recorrer más de 1.0 km al día.

Quizás por ello es que las pérdidas de individuos son cuantiosas. Se calcula que decenas de millones los que mueren cada año en los desplazamientos migratorios desde el norte hasta el sur de América.

1.2.3. La orientación durante la migración

Dendroica striata (Arañero Estriado) es un

Passeriforme de la Familia Parulidae. Vive el verano boreal en los bosques de coníferas de Alaska y Canadá. En el otoño se dirige al Atlántico, se alimenta y acumula grasas. Con vientos del norte y noreste, se introduce en el mar para un viaje de 3 a 5 días. Vuela sobre las islas Bermudas, las Antillas y Puerto Rico. Cuando llega a Venezuela se detiene y quizás continúe el viaje hasta el norte de Argentina. Son unos 4.0 km volados sobre el Mar Caribe por un ave que pesa menos de 20 gramos. Es un ejemplo de capacidad de orientación y resistencia.

Se propusieron muchas hipótesis sobre cómo se guían las aves. Actualmente, casi todas las incógnitas se han resuelto, pero aún no son suficientemente conocidas. En hechos, se conoce que los siguientes factores, o una combinación de ellos, influyen en la migración: • Razones innatas, genéticas. La necesidad de migrar surge en una época específica del año, hacia una determinada dirección y durante un determinado tiempo. Una reveladora investigación fue realizada por A. Perdeck del Instituto Holandés de Investigaciones Ecológicas. Capturó

1.0 estorninos en Holanda (3) en los años ’50 durante la migración desde Escandinavia (1) hasta el oeste de Francia (2). Fueron marcados y soltados más al sur, en Suiza (4) (fig. 1.13). Se recuperaron unos 350 individuos. Las aves con experiencia de migraciones anteriores llegaron al oeste de Francia. Las inexpertas que migraban por primera vez volaron en la misma dirección que llevaban tal como si no hubieran sido cambiadas de lugar. Terminaron en España (5). Las aves experimentadas corrigieron la dirección y el tiempo para llegar al lugar de destino del año anterior.

• Las aves aprenden siguiendo a otras aves. Los adultos inician el viaje en primer lugar, también suele ser común que los machos empiecen el viaje migratorio prenupcial antes que las hembras. Esto se debe a la ocupación de los mejores territorios de cría por parte del sexo dominante.

La visión es una herramienta básica de navegación, exceptuando la primera vez. Se sabe por diferentes experimentos que las aves llegan a reaccionar ante la luz ultravioleta y polarizada. Quizás alguno de estos indicadores sensoriales tenga que ver en la orientación.

• Utilizan el sol o las estrellas como guías, dependiendo que migren de día o de noche. Durante el viaje, las aves siguen bien orientadas aun en días nublados, por lo que sin duda utilizan otras fuentes de orientación adicionales, como el campo magnético terrestre. La orientación por las estrellas y el magnetismo merece un tratamiento especial por separado (ver pág. 32).

• Una hipótesis sugiere que las palomas mensajeras utilizan su sensibilidad para oír infrasonidos. Los sonidos de muy baja frecuencia son producidos por corrientes de agua o el viento sobre montañas. Las tormentas y terremotos también producen infrasonidos y esto alerta a las aves con anticipación.

• Investigaciones llevadas a cabo en Italia, comprobaron que las palomas pueden levantar mapas olfativos. Aunque no tienen el gusto desarrollado (poseen 37 papilas gustativas mientras que los humanos tienen 9.0), el sentido del olfato está mejor provisto. El mapa olfativo lo levantarían en sus primeras semanas de vida, si son criadas en lugares con olores característicos.

1.13. Experimento que probó que las aves tienen una dirección de migración innata que es corregida con el aprendizaje.

1.14. ¿Cuándo podemos ver a las aves migratorias? Como ejemplo se muestran 3 grupos de aves migratorias en la región del Río de la Plata. El primero agrupa a aquellas especies que crían en el hemisferio norte y migran en el invierno boreal al hemisferio sur. Un segundo grupo cría durante el verano austral en esta región y en el invierno vuelan más al norte. El último grupo, cría al extremo sur de la región patagónica y llegan hasta el Río de la Plata en el invierno.

El primer grupo está representado por (1) Tringa solitaria (Pitotoy Solitario); (2) Tryngites subruficollis (Playerito Canela); (3) Bartramia longicauda (Batitú); (4) Pluvialis dominica (Chorlo Pampa); (5) Limosa haemastica (Becasa de Mar); (6) Calidris alba (Playerito Blanco) y (7) Calidris melanotos (Playerito Pectoral). Son del orden Charadriiformes, que tiene el mayor grupo de aves migratorias de largo alcance. El origen de la Familia Charadriidae se cree que es Gondwana (ya que existen muchos géneros en el hemisferio sur) y los miembros holárticos (se reproducen en el hemisferio norte) son una innovación evolutiva reciente, con unos 20.0 años. Las especies que se reproducen en el sur son casi sedentarias, con cortas migraciones desde el extremo sur hasta el sur de Brasil.

Los otros dos grupos son de corta distancia. El segundo grupo cría en la región del Río de la Plata en el verano. Está representado por (8) Tyrannus melancholicus (Suirirí Real); (9) Myiodynastes maculatus (Benteveo Rayado); (10) Vireo olivaceus (Chiví Común); (1) Fluviocola pica (Viudita Blanca); (12) Phaeoprogne tapera (Golondrina Parda) y (13) Myiophobus fasciatus (Mosqueta Estriada). El tercer grupo cría en el extremo austral y migra más al norte en invierno. Son (14) Cinclodes fuscus (Remolinera Común); (15) Charadrius falklandicus (Chorlito Doble Collar); (16) Charadrius collaris (Chorlito de Collar); (17) Zonibyx modestus (Chorlito Pecho Canela); (18) Sterna eurygnatha (Gaviotín Pico Amarillo) y (19) Muscisaxicola macloviana (Dormilona Cara Negra).

Amanece en la Reserva Natural Punta Rasa en el abril otoñal del 2007. Un grupo numeroso de Rynchops niger (Rayador) se encuentra posado en la playa, llegaron el día anterior y antes del amanecer. En lo alto comienzan a observarse bandadas de un centenar de ejemplares cada una, que se aproxima una tras otra durante la media hora siguiente. Son decenas de bandadas. Vienen desde el sur, volando a cerca de 500 m de altura en formaciones en “V” o “W”. Cuando están sobre la isla dejan de avanzar hacia el norte y se caen a tierra casi verticalmente. Se unen a un grupo que puede tener millares de ejemplares. Estas aves se movieron en una noche nublada y con lluvia en algunos sectores del camino. Sin embargo, ahora estaban todas juntas. Durante las primeras horas de la mañana intentarán alimentarse formando pequeños grupos rayando la superficie del agua en la bahía.

Diferentes especies de aves aprovechan distintas técnicas de orientación. Quienes migran de día usan el sol y la vista, quienes lo hacen de noche, las estrellas. Muchas utilizan el magnetismo terrestre, algunas el olfato y quizás otras formas de orientación como la luz polarizada solar.

La orientación estelar está claramente comprobada. Cuando llega la época de migrar, diferentes especies de aves en cautiverio intentan volar durante la noche en una dirección particular. En las noches nubladas la orientación se deteriora. Varias décadas atrás se experimentó en planetarios con aves a las que se les presentó grupos de estrellas en posición atrasada o adelantada. Sin embargo, las aves mantuvieron la orientación. Se pudo determinar que utilizan varios grupos de estrellas a 35 de latitud. El hecho de reconocer distintos patrones de estrellas les permite cambiar de uno a otro, en caso de que el clima impida visualizar a alguno.

Pero, ¿cómo determinan el sentido de vuelo norte o sur? Se tomaron dos grupos de aves. Un grupo (llamado de control) recibió condiciones de luz normales y mudaron 2 veces en el año. El otro grupo (experimental) soportó un fotoperíodo acelerado y mudaron 3 veces en el año. En la migración, el grupo de control partió al norte, mientras que el otro, al sur. Esto prueba que hay condiciones fisiológicas que afectan a la orientación migratoria y estaría controlada por hormonas (la prolactina y la corticosterona).

La orientación magnética es más enigmática.

Algunos investigadores sugieren que las aves disponen de partículas de magnetita (un compuesto mineral de hierro y oxígeno) que sirven como brújula. Se ha descubierto una bacteria que sintetiza la magnetita, sustancia que fue hallada en la cabeza de las palomas y en el estómago de las abejas. Pero otros prefieren la explicación basada en la sensibilidad magnética de los sensores del ojo. En este caso, un pigmento de la retina, sería capaz de traducir tanto la luz como el campo magnético en impulsos eléctricos, lo cual le permitiría “ver” las líneas del campo magnético terrestre.

Diferentes estudios indican que las aves responden, tanto a fuertes impulsos magnéticos diseñados para ser detectados por partículas de magnetita, como a campos magnéticos del orden de MHz que indican un proceso de detección en pigmentos de la retina del ojo. El primero entrega información de intensidad magnética y el segundo de dirección.

Los experimentos son reveladores. Cuando se colocaron a Erithacus rubecula (Petirrojos Europeos) en una caja circular y con el cielo bloqueado, se orientaron en la dirección correcta a pesar de no recibir pistas del sol o las estrellas. Cuando se generó un campo magnético artificial en la jaula, las aves cambiaron su orientación. Es decir, utilizan el campo magnético.

Aunque no migran, las palomas son usadas en las experiencias por su habilidades de orientación y porque pueden ser seguidas y recuperadas. En las palomas fueron encontradas partículas de

Orientación por estrellas y magnetismo magnetita en las dendritas sensoriales de la piel en el pico superior. Estas dendritas están colocadas en un patrón tridimensional complejo con diversa orientación espacial diseñada para analizar los tres componentes del vector del campo magnético. Reaccionan al campo magnético externo de la tierra de una manera muy sensible y específica como un magnetómetro de 3 ejes. Esta podría ser una característica universal en las aves. Este sentido magnético está situado en la región nasal. Los cristales de la magnetita se han encontrado en las narices de la trucha y se han ligado a la capacidad de estos peces de detectar campos magnéticos. También las tortugas del mar podrían tener este mecanismo de orientación.

A un grupo de aves se les colocó una bobina en la cabeza y cuello que permitía cambiar la dirección del campo magnético. A otro grupo se las colocó en zonas con anomalías magnéticas, donde los depósitos minerales alteran el campo magnético normal. En ambos casos las aves mostraron confusión. En otra experiencia se colocaron aves en un campo magnético artificial. Cuando se dejaron libres para migrar, lo hicieron en la dirección errónea. Sin embargo, recuperaron la orientación cuando pudieron reorientarse con el auxilio del amanecer.

La orientación mediante el compás magnético requiere de la visión; ya que las aves a las que se les privó de la visión no pudieron orientarse mediante el magnetismo. Pero además mantienen la orientación con la glándula pineal removida. La evidencia prueba que la magneto-detección ocurre en los ojos y es procesada en una parte del cerebro dedicada a la visión nocturna. La información que proviene de la retina es procesada en el hiperpallium del cerebro, donde se procesaría la información de navegación estelar y del campo magnético de la Tierra. La evidencia indica que el campo magnético se detecta por moléculas especializadas en varias partes de la retina. Las células del ganglio de la retina muestran elevada actividad durante la orientación magnética y elevada concentración de criptocromos, la molécula sugerida para la magneto-detección. El criptocromo también está presente en las plantas.

1.15. Parte del grupo de Rynchops niger (Rayador) en un descanso en el movimiento migratorio.

aves. Si bien las aves realizan migraciones de larga distancia varias veces en su vida, en el caso de las mariposas es un viaje de una sola vez en la vida. Algunas especies migran hasta 5000 km entre México y Canadá. Se ha verificado que las mariposas utilizan la luz UV como mecanismo de orientación. Mediante radiotransmisores de 0,3 gramos se han podido seguir a las libélulas durante sus migraciones y se ha comprobado que las reglas de migración son muy similares a las que utilizan las aves. Esto puede modificar la idea del origen de las migraciones y llevarlas a tiempos muy anteriores a los que se suponía.

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